¿Tienes la piel tirante pero te salen brillos?
¿Notas zonas resecas y otras con granitos?
Es posible que estés confundiendo piel seca con piel deshidratada. Aunque sus síntomas se parezcan, su origen es distinto… y su tratamiento también.
¿Qué es la piel seca?
La piel seca es un tipo de piel (como lo son la grasa o mixta). Significa que produce menos lípidos de lo normal0, y por eso le falta grasa. Suele sentirse áspera, tirante, con tendencia a escamarse y a mostrar arrugas finas antes de tiempo.
¿Cómo cuidarla?
Necesita nutrición y lípidos. Ingredientes como el aceite de jojoba, la manteca de kokum o el aceite de onagra son perfectos para proteger su barrera lipídica.
Usa:
· The Lab. Serum – Nutrición profunda con escualano, argán y uva
· Advance Daily Moisturizer – Hidratación nutritiva con aceites vegetales y ácido hialurónico.


¿Y la piel deshidratada?
La piel deshidratada no es un tipo de piel, sino un estado temporal: puede afectar a cualquier tipo de piel (sí, también las grasas) cuando le falta agua, no grasa.
Se nota apagada, tirante, con sensación de incomodidad e incluso pequeños granitos. Factores como el clima, el sol, el estrés o el uso de productos agresivos pueden causarla.
¿Cómo tratarla?
Necesita reposición de agua, calma y protección antioxidante. Ingredientes como el aloe vera, la glicerina o el ácido hialurónico ayudan a rehidratar desde dentro.
Usa:
· Botanical Gel Tonic – Refrescante y calmante con aloe, coco y ginkgo
· The Lab. Serum – Hidratación inteligente con aloe, miel y espirulina
· Advance Daily Moisturizer – Retiene la humedad con ácido hialurónico y aceites ligeros
La clave: escuchar tu piel
¿Un secreto? Muchas veces tu piel puede estar seca y deshidratada a la vez. Por eso, elegir productos equilibrados, ricos en ingredientes naturales y que no sobrecarguen tu piel es esencial.
Con The Green Lab Shop, tienes fórmulas limpias, inteligentes y adaptables a cada momento de tu piel.
