Tamaño 11/12 cms

Las esponjas marinas nos ofrecen propiedades únicas para nuestra piel, como una textura suave, una gran capacidad absorbente, una alta durabilidad y nos aseguran una higiene corporal completa. Es la mejor manera de cuidar y limpiar nuestra piel.

 

¿Por qué elegir una esponja marina para tu cuidado diario?

Porque entre sus componentes se encuentran la sal, el yodo y el zinc, ingredientes imprescindibles para un verdadero tratamiento regenerador de la piel.

Porque son antisépticas: frente a las típicas esponjas clásicas, estas esponjas no acumulan bacterias. Contienen enzimas naturales que inhiben de manera natural el crecimiento de bacterias, mohos y por lo tanto no desarrollan mal olor.

Ayudan a limpiar a fondo y con suavidad y de forma delicada nuestra piel. Son aptas para todos los tipos de piel y tienen la capacidad de exfoliarla delicadamente.

Con su consumo nos ayudas a evitar el uso del plástico y a apostar por una limpieza sostenible: zero plástico

 

¿Cómo cuido mis esponjas marinas?

Se recomienda higienizar regularmente las esponjas cada 2 o 3 semanas si tienes un uso diario. Para ello, simplemente sumerge la esponja en un litro de agua con un par de cucharadas de vinagre y déjala reposar un par de horas. También puedes usar un producto suave de limpieza. Enjuágala muy bien y la tendrás lista para usar nuevamente.

Se recomienda secarla siempre al aire. Nuestras esponjas integran un cómodo cordón para facilitar su colgado y que puedan secarse sin problemas.

 

¿Cuánto suele durar una esponja marina?

Las esponjas naturales son robustas y duran más que las sintéticas porque son más resistentes a la abrasión. Si se cuidan adecuadamente pueden llegar a durar un largo periodo de tiempo, hasta 5 años.